Romane Roson

Romane Roson

Cuando uno llega a Salamanca, lejos de su familia y de sus costumbres, el Colegio demuestra su capacidad de ser un hogar agradable para cualquier estudiante. Las profesoras y el equipo administrativo se esfuerzan en mantener un ambiente escolar, gracias a las clases variadas y eficaces, sin olvidar...permitir a cada uno sentirse en su casa, escuchado y comprendido lejos de su país. En el colegio tuve la oportunidad de participar en varias actividades (bailar salsa, cena en una bodega, jugar al fútbol) y también visitas a ciudades como Segovia, Ciudad Rodrigo, etc. donde aprendí aún más cosas sobre la Cultura Española. Además me ofrecieron la gran oportunidad de hacer unas prácticas allí que me permitieron mejorar el idioma y también conocer al mundo laboral sintiéndome en confianza, sostenida por los miembros del Colegio y perfectamente integrada gracias a las tareas diversas. Estoy ahora convencida de que trabajar en ello es mi destino y si aprobé mi último año escolar (los idiomas en el mundo de la empresa y del derecho) tiene mucho que ver con aquella experiencia. Llevo varios años sin haber vuelto, ¡pero cuántas ganas tengo...!Romane Roson. Mónaco